domingo, 23 de noviembre de 2014

Sobre los Medios, Neutralidad de la Red y Tasa Google

Buenas,

Hoy la cosa va de temas de información y de, más concretamente, la forma en que la red está modelando el presente y el futuro donde la Red se configurará como la autopista principal del contenido del mundo.

Como además, estamos llegando ya a las entrañables fechas donde Campofrío nos hace el anuncio ñoño que nos pone a todos tiernecitos (yo lo di todo con el último: lo reconozco), vamos a jugar a ser Dickens (el precursor de los derechos de autor de los que parasitean las sociedades de gestión de los mismos) y hacer un pequeño Cuento de Navidad para el tema que nos atañe...

Cuento de Navidad Garrafón - By Paquito.

Capítulo 1 - ¡Cómo está de caro el chopped!

El ciudadano López estaba cabreado...

"El Internet no me va bien y encima es carísimo" refunfuñaba para sí mismo, en otra tarde, después del trabajo, abriendo el ordenata mientras intentaba acceder a Forocoches.

"¡Y encima no me he podido bajar el último episodio de South Park! ¡Menuda chusta!"

Aquella noche, mientras devoraba su último episodio de odio concentrado en la televisión, de mano de cualquier canal absurdo del TDT Party, López se repantigó en el sofá y, con la cena recién digerida, entró en un profundo sueño...

Capítulo 2 ' El Fantasma de las Navidades Pasadas
- Hola: ¡Soy tu menstruación! Le dijo Lauren Postigo con gesto amable.
- ¿Perdón?
- Que no hombre... Que te estoy vacilando: soy el Fantasma de las Navidades Pasadas... Te noto muy tenso con eso de que el Internet te va mal y demás, y quería darte un paseo por cómo eran las cosas, apenas hace unos añitos.
- Bueno bueno... ¡Es que yo tengo derecho a un Internet barato, chupiguay y a bajarme todo lo que me dé la gana! ¡Porque en Europa...!
- Qué sí, hombre, que sí: no te me disperses, que te quiero enseñar una cosa...
Lauren cruzó el pasillo y, de la mano de López, aparecieron en el decorado del "Un Dos Tres": en el, Mayra Gómez Kemp lo está dando todo con dos concursantes de Salamanca, los cuales no se deciden por cual de los dos regalos quedarse...
- Uno de los dos tiene la calabaza Ruperta: pensadlo bien.
- No manches mi cuate, no se me apuren no más (rechista Bigote Arrocet mientras le chequea de reojo el escote a La Bombi).
- Cari: ¡decide tu! ¿Nos quedamos con el bombín o con la barita mágica?
- ¡Carmen! ¡No me... fastidies! ¡Mira lo que sucedió con la pintura del salón! ¡Esto no lo decido yo solo, ni de coña!
Mientras la discusión entre la futura ex-pareja continuaba (ya verás que divertido cuando pierdan el apartamento en Torrevieja y ganen un botijo... "Cari" lo va a flipar, pero bien), Lauren prosiguió con su impecable discurso:
- ¿Te acuerdas de estos años? Estamos en los Ochenta: dos canales de televisión en España, Mayra es la reina del medio en las noches de los viernes, hombreras y peinados horrendos, peor música y lo más próximo a una página de Internet es una de esas cosas que yo, en vida, tampoco sabía muy bien qué eran y qué hacer con ellos.
- ¿Los periódicos, Lauren?
- Correcto... Veo que aprobaste con nota la ESO.
- Por la rama de FP, ojo: ¡Hice un módulo!
- ¡Anda! ¡Encima eres un intelectual! Ya decía yo que respondiste muy rápido ante mi rebuscado enigma...
Lauren da un par de palmadas y, tan pronto como termina la segunda, la Gran Vía de Madrid toma el escenario...
- Mira... La gente haciendo cola para entrar en los cines.
- ¡Incluso para pelis de Garci!
- Eran otros tiempos... ¿Te das cuenta de lo que llevan los espectadores debajo del brazo?
- ¡La Guía del Ocio! ¡Era la caña! ¡Te la comprabas y te ponías al día de qué podías hacer en Madrid, con críticas y todo!
- ¿Te acuerdas del precio?
- 250 pesetas o algo así... ¡Qué tiempos!
Caminando hacia la Plaza de Callao, Lauren y López vieron los carteles de Galerías Preciados... La nostalgia aquí pegó fuerte.
- Eran (empezó diciendo Lauren), efectivamente, otros tiempos: la información era poder, dispersa, accesible pero no mucho y bajo pago de su importe, por cuanto los canales de distribución eran físicos y estaban perfectamente controlados por los creadores y distribuidores del contenido.
- ¡Coño Lauren! ¡Si no supiera que eras un fantasma, diría que sabes de lo que hablas!
- Nunca subestimes el poder de tu imaginación... Por cierto: ¿Has visto a la que va de rojo? ¡Menuda jaca! ¡Eso es carne y no lo echa mi madre en el cocido!
López se despertó justo en el momento en el que sus ojos se giraron para contemplar aquel monumento a la genética humana...
- Debería de dejar de cenar hamburguesas con queso... ¡Qué mal me sientan!
Al día siguiente, en la oficina, se sintió cohibido de contar el extraño sueño que había visto... En una de las pausas del café, chequeó el Internet si todavía existía La Guía del Ocio: un extraño sentido de la nostalgia le recordó los tiempos en los que no había teléfonos móviles, ni Internet...

Tiempos donde la gente iba al cine a comprar las entradas, donde los periódicos marcaban el pulso de las conversaciones en cafés y oficinas y donde Perry Mason se veía los sábados por la tarde y, si te lo perdías, tenías que conformarte con lo que alguien te pudiera contar del episodio.

Una época donde el mundo, en definitiva, era más pequeño, más sencillo y, quizás, más feliz.
- ¡Qué sopor me dan los macarrones! Dijo López ya por la noche... "No me quiero quedar sobado, como ayer, pero aquí, en el sofá, con el Sálvame de fondo, la verdad es que me estoy..."
Capítulo 3 - ¡De caspa a casta y tiro porque me toca!

Pablo Iglesias aparece con su camisa del Alcampo y su icónica coleta en el ascensor del edificio... López no puede resistirse.
- No me lo puedo creer... ¡El coletas!
- Llámame Pablo y soy el Fantasma de las Navidades Presentes... En el fondo, a pesar de mi superior intelecto y superioridad moral que confieren mis ideas súper-chupis, no dejo de ser de carne y hueso...
- ¡Ostias, Coletas! ¡Es que así, de sopetón!
- Bueno... ¿Nos vamos una vuelta?
El archiconocido profesor de la Universidad Complutense entró en el Metro con nuestro protagonista... Ya en el vagón de la Línea 6, con su famoso gesto de ceño fruncido, conocido como "llevo dos días sin ir al baño, no sé si me he dejado el gas abierto y mira que me cuesta dividir 834 entre 23.5 de cabeza) Iglesias se dirigió a él...
- ¿Sabes por qué esto es un sueño?
- Porque estamos yendo en Metro.
- No: porque nadie me está pidiendo una foto-selfie para el Facebook.
López se quedó pensativo: no sabía si reírse o echarse a llorar...
- Mira... ¿Ves periódicos en el vagón?
- Sí... Dos o tres.
- ¿Y qué hacen los demás?
- Están leyendo en el Kindle o mirando sus teléfonos... Estarán mandando mensajitos en el Whatsapp, supongo.
- Exacto... La facilidad en el acceso a información se ha convertido en un elemento banal: nadie compra ya periódicos, salvo gente mayor o fetichistas del papel que juegan a ser hipsters, ni la gente tiene porqué esperar a las diez y media de la noche para ver su programa favorito, porque puede verlo en el iPad al día siguiente en la aplicación del canal de televisión correspondiente.
- Es la caña...
- No sólo eso: la gente ya no llama por teléfono, si no que hace SKYPE... Ya nadie manda SMSs, sino que manda Whatsapp: las compañías telefónicas han entrado en el mercado multimedia y ya no sólo ofrecen servicios de voz y datos, sino que también comercializan paquetes de televisión y servicios de valor añadido...
- Sí... Lo llevan de culo (López tiró de repertorio): con SKYPE, Whatsapp, Youtube, Facebook y demás, estos llegan mal y tarde...
El vagón se paró en la Estación de Ciudad Universitaria... Pablo salió con paso decidido: este era su territorio natural...
- Mira... Los estudiantes ya no necesitan quedar para hacer trabajos: pueden colaborar en tiempo real a través de Google Docs...
- Es muy práctico y gratis.
- Sí... Todo es práctico y gratis hoy en día... Sólo hay un problema...
- ¿Cuál es ese problema?
- Mira... ¿Has visto a la que va de blanco? ¡"la pechotes" la llaman!
López se volvió a despertar... Estaba visto que cenar fuerte le estaba provocando sueños muy raros... Sería mejor que empezara a comer más ligero...

Al día siguiente, con eso de que hablar de Pablo Iglesias está de moda, se atrevió a comentar el sueño con los colegas... Al fin y al cabo, las pausas del café dan para eso y mucho más...
- Te lo juro... ¡La pechotes! ¡Y ahí es cuando me desperté!
- ¿Y por qué crees que soñaste eso?
- No lo sé... Yo creo que tiene algo que ver con todo lo que está sucediendo últimamente con los temas de Internet.
- Míralo (Puri, la chica tan encantadora por la que López sentía una inconfesable atracción, se atrevió a intervenir): ya empieza hablar de temas frikis...
- Qué no, Puri... Que es mucho más que eso: ¿No os dais cuenta? Los medios de comunicación tradicionales están muriendo y las telecos están organizando grandes consorcios mediáticos...
- ¿Y?
- Pues que no me huele bien... No me gusta... No sé muy bien por qué, pero creo que las telecos se traman algo...
- ¿Me están diciendo que los Telefónica, BT, Orange, Vodafone y compañía no son adalides de la libertad? ¡Y yo con estos pelos! (Fernández, de contabilidad, era, ante todo, un cínico de tres pares de narices que, además, procuraba conspirar contra todo aquel que le quisiera meter fichas a la Puri).
- Fernández... No es eso...
- ¿Y qué es entonces?
- ¡López! (se oyó justo en ese momento): ¡Reunión en la Sala Júpiter!
López terminó su jornada y, ya en el autobús, una sonrisa maliciosa le anunció uno de esos pensamientos que publicaría esa noche en su blog: en los últimos años, se había dado cuenta de que las corporaciones suelen poner pomposos nombres a sus salas de reuniones... Quizás el motivo fuera que, aquellos que deciden los nombres podrían ser gente con traumas en matemáticas y claro, "Sala 1,2..." además, no es algo "Cool").
- "Estamos dirigidos por idiotas color pastel"... Pensó... "Esto lo casco en el Twitter con el hashtag  "#nosesimeexplico" ahora mismito", mientras empezó a sacar el teléfono móvil para escribirlo.   
Capítulo 4 - Vamos a ir acostándonos que estos señores tienen que irse a su casa...

Ya en el hogar, dulce, pequeño pero acogedor y 800 Euros de hipoteca al mes durante 40 años, hogar, temeroso de tener más sueños raros, decidió cenar ligerito...
- Unas verduritas salteadas y luego un poco de Twitter en el iPad antes de dormirme... 
- Hola... Soy El Pequeño Nicolas... ¿Te haces una foto conmigo?
- ¡Copón! ¡Qué susto! ¿Qué haces en mi casa? ¡Si todavía no me he dormido!
- Ya, pero mira, es que está quedando largo el post, llevo despierto desde las 6 de la mañana y me gustaría ir terminando, que luego me tengo que ir a reunirme con Soraya y solucionar así los temas que importan a los españoles.
- Hombre, pero romper el hilo conductor del cuento...
- Soy el tío más conectado de España y he estado hasta en la Coronación de Felipe VI: me paso el hilo conductor por donde la espalda pierde su nombre.
- ¿El coxis?
- Eso... El... Coxis...
El Pequeño Nicolás se sirvió un poco de las verduras en un plato y se fue con López al saloncito...
- Soy el fantasma de Regreso al Futuro, rollo Marty Mcfly: no tengo un Delorean, sino un coche oficial misteriosamente no ofrecido por el ayuntamiento de Madrid y un iPad, así que dime cual es tu red, dame la clave del Wi-fi y te enseño unas cuantas cosas...
- La red se llama "Vecinos del Segundo: os oímos follar desde el cuarto... Pagad la Comunidad y poneos un bozal o algo, que hay niños en el edificio, cerdos" 
- Muy original... Mejor no pregunto... ¿Y la contraseña?
- Cimbelmatutino1979 
- Sin comentarios... Pero ya estoy dentro.
El Pequeño Nicolás tomó el iPad con sus dos manos y empezó a teclear una serie de páginas...
- Mira... En el futuro, si esto no cambia, los medios de comunicación serán escasos y todos pertenecerán a un máximo de 3 o 4 empresas, las cuales, a su vez, tendrán intereses o accionariado, directo o indirecto, con las empresas de telecomunicaciones...
- Pero (lópez era un tío informado: leía EL JUEVES), esto ya ocurre en América con las compañías de cable.
- Exacto... Pero esto está ahora allí y pinta en bastos... Resulta que quieren romper la neutralidad de la red, esto es, que los proveedores de Internet puedan determinar qué contenido puede ir más rápido y cual no...
- ¿Y cual es el problema? (López podía leer EL JUEVES, pero a veces era un poco obtuso)... Es su negocio, así que digo yo que podrán hacer lo que quieran...
- No exactamente... Si tu eres una Teleco y, entre tus servicios, vendes paquetes de televisión, podrías hacer que Youtube te vaya más despacio de lo normal, o Netflix, o cualquier servicio que, potencialmente, podría impactar a otras partes de mi negocio...
- Bueno... ¡Siempre podría bajarme lo que quiera por el Bittorrent! ¿No?
- No... Podrían cortarte esos servicios, porque, para empezar, si no hay neutralidad en la red, pueden hacer lo que quieran con lo que circule por sus redes... Si mañana se enfadaran con Facebook, te lo podrían cortar o hacértelo más lento... O Twitter, o los periódicos que no quisieran pagarles una tasa para acceder a sus contenidos.
- ¿Cómo la tasa Google?
- Esa es otra... Los gobiernos, azuzados en Europa por las compañías de telecomunicaciones y los medios de comunicación tradicionales, que no parecen capaces de adaptarse a la nueva realidad del modelo actual de la información, pretenden que Google o compañías que agregan contenido o enlaces, les paguen por hacer visible su contenido, que no replicarlo...
- ¿Y eso en qué me afecta a mí? López se empezaba a inquietar por las series que se bajaban y por la cantidad de links que compartía en Twitter.
- Pues que, esencialmente, si tu mañana pones una Web donde creas links a contenidos de otros, estos te podrían reclamar algo a cambio... No se sabe exactamente dónde estaría el límite, pero imáginate, por ejemplo, que haces un post donde mencionas algo que hayas leído en un periódico... Y ese post, en tu blog, por algún casual, se hace conocido y empiezas a tener un montón de visitas: a alguien le podría dar por llamar a tu puerta y decirte que le debes algo porque has puesto un enlace hacia su contenido.
- ¡Eso es de locos! ¡Es un futuro de mierda!
- ¿Futuro? Mira a la Mariló en la tele: ¡Tremenda MILF!
López sabía lo que significaba ir a mirar a esa dirección: resignado, dirigió su mirada hacia la televisión para así despertarse pero, esta vez, efectivamente, Mariló Montero estaba ahí, hablando de algo, por mucho o poco relevante que fuera...
- ¿Qué esperabas? ¿Despertarte? Esto no es un sueño: esto es lo que tu y yo estamos viviendo a día de hoy...
- Y yo que siempre pensé que cenar verduritas era sano...
- Anda... Sácate la bata-manta, que con esto de la subida de la luz, veo que pones poco el calefactor...
- Oye, Nicolás...
- Mis amigos me llaman Fran...
- Bueno... Oye Fran... Una pregunta: La Pechotes... ¿Era amiga con derecho a roce o sólo amiga en plan rollo paga-fantas?
- Mira: tengo aquí unas fotos...


Paquito
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