domingo, 28 de junio de 2015

Grexit

Buenas,

El título lo resume todo: en los próximos días, nos enfrentamos al mayor desafío de la Unión Europea desde su creación, la posible bancarrota de un país miembro y su probable salida del proyecto de moneda única.

Como desafortunadamente no todo el mundo comparte mi pasión por la economía, me decido aquí a explicar un poco qué es lo que ha pasado: estoy un poco harto de escuchar a boca-chanclas haciendo demagogia o rebuznando frases que sólo quieren responder a una agenda, cada cual la suya, que en esto, como en el fútbol, va por barrios.

Llegados a este punto, podemos hacer dos cosas:
1. Analizarlo desde un punto de vista ideológico y humano.
2. Analizarlo desde un punto de vista técnico.
El primer punto va a ser rápido: pase lo que pase, va a ser una desgracia, por un país corrupto hasta la médula y por un Club cuyos socios, durante años, miraron hacia otro lado, sabiendo que todo eso estaba pasando.

Pase lo que pase, además, ya te lo voy diciendo, habrán quitas de deuda, tarde o temprano: se ha actuado mal y tarde, se ha llegado al punto de no retorno y ya da igual si la UE ayuda o no a Grecia (la deuda no se podrá pagar: esto es lo que hay, así que mejor ir aceptándolo).

Grecia tiene lo que se merece (por país disfuncional y corrupto) y Europa tiene lo que se merece (por no hacer nada para evitarlo y consentirlo).

Esto es lo que nos lleva al siguiente punto, esto es, el análisis objetivo de los hechos: nos dejamos de sentimentalismos y lo observamos como el que observa un capítulo de Colombo, donde desde el principio sabes quién es el culpable del crimen y estudias como el despistado detective va llegando a la resolución del caso.

Repito: esto es un análisis objetivo, sabiendo lo que sabemos, sabiendo lo que sabíamos (servidor se fue de su país en la cresta de la ola, repitiendo durante años que "no somos más listos que franceses o japoneses", los cuales tuvieron burbujas inmobiliarias que acabaron con crisis correctoras, bancas nacionalizadas en Francia y con la economía japonesa con crecimiento cero durante casi 20 años).

En primer lugar: Grecia nunca debió entrar en el Euro.

Punto.

Grecia falseó las cuentas para acceder a la UE: lo hizo de la mano de Goldman Sachs (apunta el nombre, que te vendrá bien luego), uno de los bancos de inversión más grandes del mundo.

El actual ministro de economía español (el señor Luis de Guindos) trabajó para Lehman Brothers (otra entidad que, de estas cosas, sabía también algo): Goldman Sachs & Company ayudaron a Grecia a producir la mentira que nos ha llevado hasta aquí.

Quédate con el nombre de los dos bancos: "Goldman Sachs" y "Lehman Brothers"...

Dentro de un ratito entenderás porqué.

En la última reunión del Eurogrupo, antes de la foto que daba por finalizada la unión monetaria a través del Euro, en el año 99, cuando Grecia llega y presenta los papeles, todos sabían que los datos no cuadraban...

Todos (el Instituto Nacional de Estadística Griego, una institución hasta entonces prestigiosa, preguntado sobre el asunto, dice que no saben).

Pero claro: ¿Quién iba a joder aguar la fiesta del proyecto europeo?

Pío, pío, que yo no he sido.

Vale...

¿Hasta aquí bien? Si no, te lo vuelves a releer, porque no sé ser más claro (uno da hasta donde da: ya me gustaría poder hacerlo mejor).

Arranca el Euro: son años de bonanza económica y, en algunos países, entre ellos USA y España, lo hace con un aliciente, que es una burbuja inmobiliaria y la fabricación de unos peculiares productos financieros, donde, en el mercado, se les da por llamar "subprimes".

¿Qué es una subprime? No es otra cosa que bancos revendiéndose paquetes hipotecarios unos a otros, donde, entre hipotecas perfectamente correctas, se mezclan con hipotecas que, en esa burbuja de dinero barato, se dieron a personas que, en primer lugar, no deberían haberlas obtenido (los famosos "NINJA": "No Income, No Job, no Assets", que en el idioma de Cervantes se traduce como "Sin Ingresos, Sin Trabajo, Sin Activos"...)

Vamos: un tieso (modismo sevillano que me encanta).

¿Cuál es el truco? Los bancos venden paquetes de hipotecas donde incluyen esos préstamos malos y, además, siendo ellos los vendedores, crean "seguros" contra esas hipotecas (es decir: venden algo que saben que no se va a cobrar y apuestan en el mercado contra su cobro).

Para que lo entiendas: me compro el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona, les hago jugar un partido, le quito al Madrid a todas sus estrellas, pero le digo a todo el mundo que en el equipo titular de los de Barça, todos sus jugadores principales están lesionados y, a su vez, me voy a la casa de apuestas y apuesto por el Barcelona.

En el año 2008, el banco de inversión Lehman Brothers (¿Te acuerdas de quién trabajaba en ese banco?) quiebra por, precisamente, estas prácticas... El oleaje lo empieza Bernie Madoff, un tipo que, para que entendamos la paradoja, es la persona que impusó el sistema electrónico de corretaje en el NASDAQ (básicamente, el acceso y comercio en Internet de los valores bursátiles de ese índice).

Madoff, un tipo que ayuda a la creación de lo que hoy utilizas en tu ordenador cuando quieres saber qué tienes en el banco, se monta un fondo de inversión donde, ¡Qué cosas! El tipo no te da acceso a ninguna web para que puedas acceder a tus inversiones en su fondo, sino que te manda extractos en papel y, para más INRI, en cuanto un potencial cliente se le pone un poco difícil con preguntas, le manda a hacer puñetas, creando así una leyenda de inversor exigente y exclusivo, donde los clientes ruegan ser aceptados en su selecto club de inversiones que, consistentemente, ofrecen rentabilidades lineales (el fondo ganaba todos los meses la misma rentabilidad, con independencia de que hubiera meses buenos o malos en el mercado de valores).

Esto se sabía: varios analistas bursátiles estadounidenses, intentando replicar el inexplicable éxito de Madoff, llegarían a la misma conclusión (por más modelos que crearon y por más súper-ordenadores que pusieran para calcular los posibles modelos, los datos no cuadraban).

Cuando estos analistas ven que los modelos no cuadran, se empiezan a oler que la tostada es un  "Esquema Ponzi" (estafa piramidal, donde no se produce valor real, sino que la rentabilidad se basa en la captación constante de nuevos clientes y que se sostiene siempre y cuando que las entradas de dinero nuevas sean superiores a los potenciales pagos debidos a sus clientes)...

Cuando por fin el pastel se levanta, empieza el pánico (ahí es cuando a Lehman Brothers se le cae el chiringuito, así como la aseguradora AIG, la cual era una de las compañías que los bancos utilizaban para asegurar esos paquetes de hipotecas, sabiendo lo que sabían).

Empieza el show...

Crisis financiera del copón (lo de 1929 es un día de pícnic comparado con esto): cambio de gobierno en Grecia donde, de la noche a la mañana, afloran una burrada de puntos de PIB de déficit oculto (como cuando el PP entró en el poder en España y descubrió facturas en los cajones: lo mismo).

En realidad no era tan oculto: Goldman Sachs les ayudó a cocinarlo pero, con el tema de la crisis y el cambio de gobierno, nunca viene mal echarle a tu antecesor la culpa de aquello que tu mismo ha creado (el arte de la política es culpar siempre al otro de tus propios errores o decisiones, apuntándote siempre que puedas cualquier éxito, sea mérito tuyo o no).

Por cierto: por dos Gallifantes: ¿Quién trabajaba en Goldman Sachs por aquellos años?

Sí, amiguitos: la respuesta correcta es, "el actual presidente del Banco Central Europeo, el señor Mario Draggi".

Así que eso del "Pío pío, que yo no he sido", va a ser que no...

Todo esto podría ser una cabronada como otra cualquiera, si no fuera porque, incluso en los años de mayor bonanza, Grecia tenía un déficit público por cuenta corriente desbocado (no ya el acumulado, que ya estaba en niveles de casi el 100% del PIB, sino que, además, en los años de mayor bonanza, Grecia no cuadraba jamás las cuentas, con déficits entre el 5 y el 8% anual).

Para que lo entiendas: en los años de bonanza, el nivel de endeudamiento acumulado y anual de Grecia era similar al que ahora tiene España en plena crisis.

Guay...

Del Paraguay...

Alemania, que hasta entonces había ido renqueando (eran los años donde nuestro inefable "Ánsar" hablaba con su amigo "Geoooooooorge" de "La Vieja Europa", donde años más tarde, nuestro también amigo "el de la ceja", decía que estábamos en "La Champions League de la economía"), consigue terminar toda una serie de reformas en su economía...

Cuando la crisis empieza, los capitales se refugian en las economías más fuertes: el bono alemán se aprecia a lo bestia, lo que facilita que Alemania pueda vender bonos de deuda con casi 0% de interés (en términos corregidos, si tu inviertes en un bono a 10 años con casi un 0% de interés, al final del periodo, por el simple efecto del coste de la vida, la famosa inflación, habrás perdido dinero y Alemania se habrá financiado no ya gratis, sino que encima se saldrá a devolver)...

Alemania aplica entonces las recetas de restricción de liquidez (desde la primera guerra mundial, Alemania teme el posible impacto sobre el incremento de los precios, fruto de la híper-inflación que sufrió después del insulto mental que fue el Tratado de Versalles), mientras que su bono se vende con cero por cierto de rentabilidad, lo cual le viene maravillosamente bien para obtener liquidez con emisiones de deuda que no le cuestan nada...

El diferencial de deuda de países como Italia, España y Grecia se dispara (la famosa prima de riesgo): Alemania no hace nada por corregirlo (el BCE, el Banco Central Europeo, sigue estrictamente los dictados de Berlín: el señor Draggi, el que trabajaba para Goldman Sachs, que ayudó a cocinar los datos del gobierno griego) porque le conviene (nada como financiarte a coste negativo: la desgracia de unos es la felicidad de otros).

En el otro lado del charco, Estados Unidos rescata su sistema bancario, introduce una liquidez brutal en su sistema y consigue salir adelante (esto hay que pagarlo luego, ojo, pero de momento se salvan los muebles, que de eso va la cosa).

Nosotros, los europeos no (rescatamos bancos, eso sí, pero a los Estados y a sus ciudadanos que les den).

Ya que estamos, porque todo lo que está por debajo de Los Alpes es lo mismo para estos (italianos, españoles, griegos, para estos sólo somos camareros tramposos que sisamos propinas), Alemania le mete su agenda a calzador a estos países (desde cambios en constituciones en menos de 48 horas, hasta medidas donde unos señores exigen a gobiernos democráticamente elegidos y corrompidos por nuestra propia estupidez y dejadez, ojito, que pierdan cualquier capacidad de acción como nación soberana).

Ya no eres un país: ahora eres un protectorado.

¿A qué acojona?

Hay países donde la cosa, dentro del problema, existen ciertos márgenes de maniobra...

Grecia no es uno de ellos.

En este momento, ya sabemos que Grecia está condenada, así que hay dos opciones posibles:
1. Intentar una reordenación de la deuda e intentar meter en vereda a un país corrupto hasta la médula.
2. Intentar cobrar "cueste lo que cueste" lo que se debe, sabiendo que es impagable.
Alemania, que tiene bancos privados que se han prestado al juego de darle pasta a un país donde SABÍAN LO QUE HABÍA (los bancos no son gilipollas y mucho menos el Deustche Bank), se pone de parte de los mismos y empieza el Kung-fu.

"Esto lo vas a pagar, aunque te cueste la vida".

Y más.

Hacemos zapping, a ver qué ponen en La 2, que siempre hay unos programas de análisis súper interesantes...
Una atractiva voz femenina empieza a narrarte una interesante historia sobre un país que, después de una terrible situación económica, entra en una crisis de dimensiones inauditas, donde la población escarba en los cubos de basura para intentar conseguir comida, debido a la intransigente posición de otros países que le exigen pagar una gigantesca cantidad de dinero que les debes, gracias a un acuerdo que han tenido que firmar porque no les ha quedado otra... 
Una tarde tonta, como otra cualquiera, unos señores aparecen con un líder carismático que promete el oro y el moro, que habla de que los partidos tradicionales son una casta rancia y corrupta, que sólo responden a sus intereses, que por encima de todo está la voluntad y la dignidad de su pueblo, que existe una justicia que no se puede negar al orgullo de una nación y que, de su mano, conseguirá desmontar el anticuado y denostado régimen democrático que, gracias a su debilidad, paradojas de la democracia le conseguirá llevar al poder... 
Es joven, elocuente, con una pareja guapita y comprometida con él y su causa... Nuestro hombre tiene facilidad para enardecer a las masas con su increíble oratoria, ha escrito un libro, un pasado de activismo político y un grupúsculo de fieles que cierran filas para que su líder consiga los objetivos que ha prometido a ese pueblo hambriento de tiempos mejores, con unos mecanismos de propaganda modernos, utilizando todas las nuevas tecnologías disponibles a su alcance... 
¿Alexis Tsipras? ¿Pablo Iglesias, quizás? 
Nope: un tal Hitler, de nombre Adolf...
Porque aquellos que olvidan el pasado, tienden a repetirlo. 
¿A qué acojona?
Apaga la tele, que se me ha quedado mal cuerpo...

Estábamos con que Grecia debe una pasta gigantesca: otros países, también con el agua al cuello y Alemania (a la que no le faltan acólitos, porque también sus bancos están pringados) enrocada con que de quitas de deuda ni soñarlo, que vienen las elecciones y los laboriosos ciudadanos alemanes pueden poner de patitas en la calle a nuestra canciller favorita (nuestra "Angie" o, como se la llamaba cuando entró de jovencita en el gobierno de Helmut Kohl, "El chiquitín de Helmut", por su pinta de chico pobre de Alemania de Este).

¿Quién dijo que los alemanes no tienen sentido del humor?

El Banco Central Europeo no hace nada, Grecia tampoco hace nada por solventar los problemas y Alemania exige el cobro de esa deuda impagable...

Se ha llegado al punto de no retorno: Krugman, premio Nobel de Economía, hace ya 3 años, anuncia en el New York Times que Grecia saldrá del Euro y se lía pardísima (los diferenciales del coste de la deuda de países del Sur de Europa contra el bono alemán alcanzan niveles de la crisis del 93): "de aquí no se va nadie, pero esto se va a pagar, aunque, eso sí, en lugar de exigir reformas estructurales, exigimos recortes".

¿Y cuál es la diferencia?

Ejemplo: eres un obeso mórbido que pesas 400 kilos (eres una masa de carne amorfa que, con tu sola presencia, insultas al código genético que comparto contigo) y hay dos opciones:
1. Dejas de comer o te pones una dieta estricta que apenas puede darte los nutrientes necesarios para vivir.
2. Se te hace un bypass gástrico, se te pone un régimen controlado por un médico, con controles periódicos y, si todo va bien, en un tiempo, volverás a ser un ser humano digno de ser categorizado como tal.
Lo primero no arregla nada y, a lo sumo, sólo va a alargar la agonía.

Lo segundo es más difícil y arriesgado pero es lo que hay que hacer en estos casos y no tienes opción.

Alemania y sus cuates (aquí vamos nosotros de palmeros, que los griegos también nos deben pasta y claro, no vamos a ser los tontos de la película, además de que somos un protectorado y claro, "donde manda capitán, no manda marinero") eligen lo primero.

A partir de ahora lechuguita...

"Pero oiga: que sólo por masa física, el cuerpo se va a empezar a fagocitar a sí mismo... Esto no salva al paciente: sólo alarga su agonía".

Todos juntos:

"Pío, pío: ¡Qué yo no he sido!"

¿Qué es lo que decía antes la tele?
Una tarde tonta, como otra cualquiera, unos señores aparecen con un líder carismático que promete el oro y el moro, que habla de que los partidos tradicionales son una casta rancia y corrupta, que sólo responden a sus intereses, que por encima de todo está la voluntad y la dignidad de su pueblo, que existe una justicia que no se puede negar al orgullo de una nación y que, de su mano, conseguirá desmontar el anticuado y denostado régimen democrático que, gracias a su debilidad, paradojas de la democracia le conseguirá llevar al poder... 
Es joven, elocuente, con una pareja guapita y comprometida con él y su causa... Nuestro hombre tiene facilidad para enarceder a las masas con su increíble oratoria, ha escrito un libro, un pasado de activismo político y un grupúsculo de fieles que cierran filas para que su líder consiga los objetivos que ha prometido a ese pueblo hambriento de tiempos mejores, con unos mecanismos de propaganda modernos, utilizando todas las nuevas tecnologías disponibles a su alcance... 
Esta vez no es Adolf, sino Alexis...

El problema de poner contra la espada y la pared a todo un pueblo es que, al final, pasa lo que pasa: Tsipras no es Hitler (que conste), pero utiliza la desesperación de un pueblo para, por una parte, conseguir el poder y, desde él, intentar reconducir la situación (la cosa está completamente fuera de madre en Grecia).

Su programa electoral, si uno no lee, tiene sentido: hay un montón de gente que lo está pasando realmente mal en Grecia, de aquí que la prioridad sea un rescate ciudadano para sacar a esa gente del pozo de mierda en el que están metido.

Entre otras cosas, además, en su programa electoral, establece que, o se consigue un rescate con un acuerdo con la UE o se van del Euro...

Los primeros compases, una vez obtenido el poder, es establecer contacto con el resto de la UE: empiezan mal ninguneando al Eurogrupo e intentando negociar de tu a tu con Alemania (los teutones les dicen a los griegos que no son formas y que esto es un tema europeo, así que la primera se la llevan en la frente).

En el Eurogrupo, su ministro de Economía, el profesor Varoufakis, suelta pomposos y didácticos discursos que no llevan a ninguna parte, ante lo cual Tsipras le llama a capítulo y le dice que se deje de discursitos y que se ponga a la labor...

Tsipras acaba tomando el mando en esto para que la cosa se reconduzca (empieza el zig-zag de la peonza cuando pierde revoluciones al girar), pero es como cuando en un partido de fútbol vas perdiendo 4-1 y estás en el tiempo de descuento: no es imposible marcar 3 goles y empatar, pero es muy, muy, muy difícil.

En toda negociación, las partes involucradas siempre intentan obtener una cierta parte de poder y una cierta parte que, llegado el momento, podrán sacrificar en pro de sus objetivos...

Grecia empieza con reclamaciones históricas de pagos adeudados desde la Segunda Guerra Mundial por parte de Alemania...

Tu pueblo te apoya y te aplaude: te han votado para que les defiendas e intentes poner cordura en el caos económico que tu país sufre, así que toda ayuda es poca...

Pero el problema de ir de farol contra un jugador que tiene el resto de la baraja y que sabe exactamente qué cartas tienes es que, más te vale que el juego al que estés jugando introduzca algún tipo de variable donde esos dos factores no tenga un carácter definitivo.

Porque si no es así, te van a crujir...

Llegados a este punto, tenemos dos frentes:
1. Un partido democráticamente elegido que quiere ayudar a la gente que más ayuda necesita pero que no quiere desmontar de verdad toda la corrupción que corre a sus anchas por su territorio y que, además, se pone farruco.
2. Un grupo de países que no quiere ayudar o proponer soluciones de verdad que faciliten esa solución y que, encima, va de matón de barrio.
Vamos: lo que vienen siendo dos macarras de barriada marginal diciéndole el uno que la tiene más grande que el otro...

Como la cosa va de macarradas y viendo que, actualmente, Grecia vive bajo el respirador que la UE le ha metido para que no colapse, Tsipras decide jugar la última baza que le queda...

Pero esta baza, no te engañes, es de una cobardía infinita...

¿Recuerdas lo que expliqué hace unos párrafos?

"En su programa electoral establece que, o se consigue un rescate con un acuerdo con la UE o se van del Euro..."

Vale: o sea, que si no consigues un acuerdo, te vas del Euro... Es legítimo...

Pero... Sabiendo lo que sabes (puede ser la puntilla para mandar a tu país a la mierda de una vez): ¿Quieres ser tu el responsable?

¿Sabes lo que estaría guay? Hacer lo que has prometido que harías, pero que sea otro el que tome la decisión, para que, así, si las cosas salen mal, que siempre puedas decir que no fuiste tu en realidad...

Me pregunto si hay en democracia un sistema para hacer que un tercero haga eso...

Claro que existe: se llama "referendum"...

"Y hasta aquí puedo leer" que diría Mayra Gómez Kemp en el "Un, Dos, Tres"...

Bueno, ¿Y ahora qué?

Pues ahora a esperar: pase lo que pase, habrá quita de deuda tarde o temprano (siga Grecia en la UE o se vaya)... 

Si se produce la quita con Grecia dentro de la UE, la cosa se absorberá entre todos (un poco de marejada durante un tiempo y después habrá que intentar meterle mano al avispero griego, tarea que no es fácil)...

Si Grecia sale del Euro, estarán solos... Se lo comerán solos: Grecia entrará en Bancarrota, se producirá algo parecido al Corralito de Argentina, salvo que Argentina, con todos sus problemas, es un país que tiene recursos, cosa que Grecia no tiene...

Siento lástima y pena por todo lo sucedido: la Unión Europea es una unión monetaria, pero no es una unión política... Grecia nunca debió entrar en el Euro, pero nadie lo evitó... Grecia es un país corrupto hasta la médula, es un país disfuncional donde nadie quiere de verdad intentar poner las soluciones para aplacar el problema (quita de deuda, reestructuración del sector público, sistema impositivo estricto y cambio de modelo económico, industrial y social).

Así que queda una semana: pase lo que pase, repito, la deuda no se pagará (es imposible: no hay forma de que puedan hacerlo)...

Habrá quitas, renegociaciones, extensiones de plazos, reducción de intereses o sobre las cuantías prestadas: harán lo imposible por ponerle mil nombres, pero al final, piensa que, como Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, con similar nivel de deuda, los aliados decidieron perdonarle las deudas, reconstruir un país bombardeado hasta los cimientos y permitirle así una segunda oportunidad...

Y esto es tan objetivo como evidente: no dejes que te engañen, que te cuenten milongas buenistas, de que unos son muy malos (que lo son) y los otros son unos corruptos y unos mangantes (que lo son)...

No hay más: "unos por otros, la casa sin barrer".

Y por supuesto: quiero de dudes de mi, quiero que guglées, quiero que te informes, quiero que no me creas, quiero que pienses por ti mismo y quiero que entiendas que una sociedad formada e informada es una sociedad libre y fuerte.

Porque, como te decía el anuncio de antes:
... Aquellos que olvidan el pasado, tienden a repetirlo. 
Perdón por el ladrillo: ¡Ámsterdam prevalece!


Paquito
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